El post sabatino (o la reseña de Porcupine Tree)
G-llo a todos! (jeje, lo siento, tomé prestado el saludo de una niña… ja!). Pues muchas cosas pasaron esta semana, Chino y Memo se convirtieron por fin en hombres, el desempleo bajó, México fue por fin catalogado como una de las 3 economías más prósperas… y si, bueno, en cosas que sí son ciertas, asistimos a los conciertos en el teatro Metropolitan de Porcupine Tree.
Fueron dos conciertos increíbles, llenos de contrastes (para nosotros, yo creo para la banda en el escenario fue como las otras decenas de veces que han tocado jeje). La primer fecha, el martes, su budista favorito, el Yorch (también conocido como Faláfel, Falanders, Budharama, Falhall-bran, y un largo etcétera) y su tours truly (antes conocido como el Marrano), estuvimos en primerísima fila, asientos uno y dos, justo a medio metro de Collin y a pocos más de Gavin Harrison, también conocido como “laaaaa neeeeta” de la batería.
Pasó la primera mita del concierto entre contemplaciones, head banging, y su nuevo disco The Incident. Debo admitir que no era muy fan de su nuevo disco hasta que lo escuché en vivo y a todo color. El primer set encontró su fin y yo encontré un nuevo amor: I Drive the Hearse. Bellísimos arpegios en la solitaria y siempre melancólica guitarra de Wilson, un par de notas del bajo acompañando y una atmósfera que hacía colores en el cuarto, luego Gavin una vez más con un suave riff en su batería. And lying is another way… of hoping it will go away… and you were always my mistake. Bellísima.
El segundo set tuvo agradables sorpresas para los fans hardcore de PT (como Yorch), canciones que realmente no conocía y que traían de vuelta al Porcupine de antaño con (como dijo el mismo Yorch) Wilson soleando como antaño en su casi frenética guitarra. The start of something beautiful, Blackest eyes y aquellas ya clásicas que todos amamos jeje. Trains cerró el evento, como casi siempre sucede, con un Gavin que una vez más se llevó el show con un simple truco de magia (de verdad, no en el sentido metafórico jeje truco barato pero muy bonito
).
El día dos lo vimos desde las alturas del balcón, mientras que Chino y Memo apreciaban lo que nosotros el día anterior. Muy buena experiencia debo decir, el tener ambas perspectivas. Tanto visual como auditivamente un show diferente desde ambos lugares. Toda una experiencia.
Aquellos que no conozcan mucho o nada del Porcupine, mi muy personal recomendación sería Deadwing, temas como Lazarus, inmediatamente enganchan a la genialidad de la banda, e invitan a entrar a un mundo nuevo de apreciación y experimentación musical. De verdad lo recomiendo.
Estoy seguro ya saben sobre el par de evento próximos, pero se los recuerdo de todos modos, mientras hacemos el respectivo post sobre ellos: el Jueves 22 del presente, nuestra banda hermanita (son bien nenas… jajaja no es cierto weyes, los amamos…
) Encordados, presenta su nuevo disco, De Sol a Luna, mayores informes aquí: www.encordados.com. Por nuestra parte, compartimos el escenario con ellos mismos el día 8 de mayo en un lugar de Acoxpa, ¿se apuntan?. Esperamos sus coments… ciao!

Sus sacrosantas opiniones