Ojo por ojo…
… y el mundo quedará ciego.
Ghandi
Creo que todos conocemos la Ley del Talión, ahí les van unas cuantas cosas que tomé de la Wikipedia:
* En el famoso Código de Hammurabi (1792 a. C.), el principio de reciprocidad exacta se utiliza con gran claridad. Por ejemplo:
o La Ley 229 establecía que si un arquitecto hizo una casa para otro, y no la hizo sólida, y si la casa que hizo se derrumbó y ha hecho morir al propietario de la casa, el arquitecto será muerto; dicho concepto se acentúa cuando se señala que (Ley. 230) si ella hizo morir el hijo del propietario de la casa, se matará al hijo del arquitecto.
o Un siguiente nivel de penas consistía en la mutilación de una parte del cuerpo en proporción al daño causado. Por ejemplo la Ley 195 se establecía que si un hijo golpeó al padre, se le cortarán las manos; la 196 si un hombre libre vació el ojo de un hijo de hombre libre, se vaciará su ojo; 197 si quebró un hueso de un hombre, se quebrará su hueso.
o Las penas menores consistían en la reparación del daño devolviendo materias primas tales como plata, trigo, vino, etc. En los casos en que no existía daño físico, se buscaba una forma de compensación física, de modo tal, por ejemplo, que al autor de un robo se le cortaba la mano.
* En el Antiguo Testamento, más concretamente en la ley mosaica, la ley del talión aparece en Éxodo 21:23-25, en Levítico 24:18-20 y en Deuteronomio 19:21. Este principio seguirá vigente para el judaísmo hasta la época talmúdica donde los rabinos del momento determinaron que la pena se transformaría en un resarcimiento económico. También el cristianismo lo deja sin efecto a raíz del Sermón del monte de Jesús de Nazaret (Mateo 5:38-39).
Y eso fue hace casi cuatro mil años.
Nunca he estado a favor de la pena de muerte, con toda honestidad, me parece de lo más barbárico que tenemos en esta sociedad que se jacta de civilizada y post modernista.
Me parece muy triste que en el estado de Coahuila (saludos a las amibas Coahuilenses XD), se haya aprobado este dictamen que permite la pena de muerte a secuestradores que maten o mutilen a sus víctimas, me parece aun mas triste que existan crímenes tan insultantes como el secuestro… pero lo que me parece aun mas triste es que empiece a existir este conglomerado de sentimientos colectivos como ira, odio, rencor y sobre todo venganza hacia los secuestradores, sentimientos que eventualmente se convierten en esto: la demanda ciudadana de pena de muerte y la comodidad gubernamental de otorgarla para que el pueblo se calme un poco (sí se acuerdan de cómo enjuiciaron a Jesucristo ¿verdad?).
Amén de la contradicción con la Constitución Política de los estados Unidos Mexicanos (ustedes saben, amigos Coahuilenses… la madre esa que llamamos Ley Suprema de México… sobre la que ninguna ley estatal puede pasar) que en su artículo 22 dice:
Queda también prohibida la pena de muerte por delitos políticos, y en cuanto a los demás, solo podrá imponerse al traidor a la patria en guerra extranjera, al plagarlo, al salteador de caminos, al pirata y a los reos de delitos graves de orden militar.
…creo que la pena de muerte es una contradicción social y humana. Nos jactamos del grado de civilidad que hemos alcanzado como seres humanos: Internet, satélites, espacios libres de humo para aquellos que no quieren respirar humo del tabaco, pero la verdad es que cada vez semejamos más una manada que no encuentra alivio en la razón, así que tenemos que recurrir a la violencia animalística de antaño.
Quiero pensar que aspiro a ser un hombre libre, y por extensión, aspiro a que la sociedad en la que vivo, sea una sociedad libre, que me acecho todos los días para apaciguar la ira cuando viene, para encontrar la paz necesaria para no tenerla en mi corazón. Como hombre libre, si a alguien le molesta que fume, procuro no hacerlo (a menos que mi inconsciencia me orille a no preguntar jeje), ese debería ser el camino a la congruencia y el respeto público, no la prohibición, la concientización.
Quiero recalcar que nunca he sido víctima de este delito en particular, y aunque me parece una grave ofensa a la sociedad, no comparto la idea de la pena de muerte, ni por este ni por ningún otro delito. Me rehuso a ser como ellos, que no sienten nada al jugar o quitar la vida de otro ser humano, al mutilar o torturar. Hermanos Coahulienses, tengan presente que el secuestrador tuvo un motivo para hacerlo, no lo justifico ni por mucho, su motivo es estúpido si lo desean y no le dio derecho a hacer lo que hizo, pero tuvo alguno, y entonces, mutiló o asesinó. Las víctimas o sus familiares tendrán un motivo también, yo creo que un poco menos estúpido y hasta justificado si lo desean, pero tampoco tendrían el derecho a quitarle la vida a nadie, eso sólo es venganza, y quiero pensar que como sociedad, somos mejores (o por lo menos más inteligentes) que los delincuentes.
Si quieren erradicar la violencia de las calles, comiencen por su corazón.
Jesús “vergonzosamentemexicanohoy” Vargas

Sus sacrosantas opiniones